La causa precisa de las varices se desconoce, pero probablemente se debe a una debilidad en las paredes de las venas superficiales, que puede ser hereditaria. Con el paso del tiempo, la debilidad hace que las venas pierdan su elasticidad. Se estiran y se vuelven largas y más anchas.
Ello hace que para que puedan caber en el mismo espacio que ocupaban cuando eran normales, las venas agrandadas se vuelven tortuosas, con un aspecto serpenteante cuando abultan en la piel.
Más importante que su alargamiento es su ensanchamiento, que hace que las valvas de la válvula se separen. Como resultado de ello, las venas se llenan de sangre rápidamente cuando la persona se para, y las venas tortuosas y de paredes finas se agrandan aún más.
Esta es una planta con la que se puede realizar una infusión y puede ser muy útil para combatir las varices ya que ayuda a la circulación de la sangre y en la permeabilidad capilar. La infusión se deberá realizar solo con tres cucharaditas de esta planta, que debe estar seca y se la debe mezclar en un litro de agua.
Este tratamiento se realiza mediante la inserción de una aguja en dichas venas, con una sustancia liquida que es esclerosante, combinado con un toque de anestesia.