Sigo cayendo hacia ti, mientras tú te hundes en mi cuerpo, deseo sortear mis besos empaparte de caricias, renacer con la luna, abrazando el sol, sin temor del amor, el hedor de un corazón dormido calcinando sus sentimientos tratando de vivir el hoy, la respiración es controlada, sentimientos absortos, abriendo las puertas al mero placer, conexión tibia, mojada, bocas purulentas besando lo sublime de las puertas del hedonismo sin cinismo me masturbo a través de tu olor.

Empapelo mis sentimientos,
los salpico en estas cuatro paredes,
los diseco,
pinceladas de color a mi corazón
que de luto huye,
por que esta noche hice el amor con
mi sombra
y por un momento
mi silueta se confunde con la luna,
exploto por dentro…
y mis gemidos se acercan,
reconociéndome como compañera de soledad.

Aun recuerdo cuando tus dedos impacientes jugaban con los botones de mi pecho, provocando un estallido de humedad en ese lugar calido y ardiente de mi intimidad.
Y cuando las palomas de tus manos inquietas descendÃan al jardÃn del deseo, buscando tu boca beber la miel de ese pequeño océano donde se perdÃan tus labios y tu lengua inquieta hasta ahogar la fuerza de tu interior, naufragando en oleadas de placer y gemidos de pasión, muriendo poco a poco, piel a piel, en el eterno abrazo del amor…