300 millones de mujeres en todo el mundo se confiesan aficionadas de este deporte. Cada dĂa son mĂĄs las chicas que abarrotan los estadios, animan a sus equipos y, ademĂĄs, entienden de fĂștbol.
En España, las mujeres le han puesto el toque femenino a los estadios y desde que los abarrotan hay menos violencia. Que tomen nota los diferentes estamentos del balompie -aficionados, dirigentes, entrenadores y futbolistas-, que ellas ya estĂĄn aquĂ. Que la suya sĂ es pasiĂłn por La Roja.
Pero si se cansaron del fĂștbol pueden ingresar a internet e incluso registrar dominio .es de una manera sencilla.
“Para los hombres, el problema estaba en sus genitales y eso era mucho mĂĄs fĂĄcil de resolver que solucionar un problema que estĂĄ en el cerebro”, señalĂł a CNN Sheryl Kingsberg, una psicĂłloga clĂnica y profesora de la Escuela de medicina de la Universidad Case Western Reserve.
âDetesto al hombre que habla de su ropa. Un hombre nunca debe hablar de su ropa a una señora.â
No. 2:
“No me gusta un hombre que diga todo lo que quiero escucharâ
No. 3:
“No me gusta un hombre que habla sobre un tema hasta que se agota, mientras yo quiero cambiar desesperadamente de tema.”
N Âș 5:
“Detesto a un hombre que tiene miedo de las corrientes de aire, y que esta siempre pendiente de las puertas y ventanas, con independencia de la comodidad de los demĂĄs.”
N Âș 6:
“Detesto a un hombre cĂnico que no tiene fe en la naturaleza humana o en los motivos, y que siempre estĂĄ hablando el pesimismo.”